11/05/2011
50 alergólogos se han reunido en Palma de Mallorca para explicar los avances en la autoadministración de medicamentos en el abordaje del angioedema. Durante este fin de semana se han reunido en Palma de Mallorca 50 alergólogos de todas las Comunidades Autónomas para analizar, junto a prestigiosos ponentes nacionales e internacionales, los últimos avances en los tratamientos del angioedema hereditario (AEH), patología que afecta entre 1/10.000 ó 1/50.000 individuos, lo que significa que unos 75.000 europeos pueden ser portadores de esta patología, de los cuales aproximadamente unos 1.200 son españoles. Según explicó el Doctor Marco Cicardi, Internista del Hospital Luigi Sacco en Milán, Italia, actualmente, en Europa esta patología se encuentra infradiagnosticada “De hecho, sólo un 45% de los europeos afectados están bien diagnosticados”, afirmó este Profesor. En su opinión, en algunas ocasiones el angioedema hereditario se confunde con otras patologías e incluso hay casos en los que a las personas que sufren estas inflamaciones se les han llegado a practicar cirugías innecesarias como traqueotomías o extirpación del apéndice u ovarios. Según el Doctor Cicardi, hasta un 10% de los afectados por angioedema hereditario pueden llegar a sufrir a lo largo de su vida un edema laríngeo y hasta un 90% de ellos padecen angioedemas abdominales. Además, resulta habitual que estos afectados también presenten, sin previo aviso, edemas en las extremidades, manos o pies, y en cualquier parte del cuerpo. Por esa razón, en su opinión, resulta muy importante para mejorar su calidad de vida que, recientemente, la Comisión Europea haya aprobado la autoadministración del Acetato de Icatibant en 27 países miembros de la Unión Europea, y, además, en Islandia, Liechtenstein y Noruega. De esta forma, estos afectados podrían estar al mismo nivel que los pacientes que sufren hemofilia, diabetes o crisis de anafilaxia. “En esta enfermedad resulta vital el tratamiento temprano de los ataques de angioedema porque, cuanto antes lo trates, antes remitirá el edema. Según mis estudios aproximadamente un 10% de estas crisis se pueden producir en la laringe y éstas pueden ser potencialmente mortales. En esos casos acceder a la autoadministración puede llegar a salvar la vida del paciente. Las claves para el tratamiento de esta patología consisten en acceder a un tratamiento temprano, seguro y eficiente. El tiempo de acceso a un tratamiento puede determinar salvar o no una vida”, señaló Cicardi. En estas jornadas también participó la Doctora Teresa Caballero, Alergóloga del Hospital Universitario La Paz de Madrid, quien apoyó las tesis comentadas por este Doctor y explicó la fisiopatología de esta enfermedad. En su opinión, a diferencia de los angioedemas causados por otras razones como, por ejemplo, los edemas histaminérgicos (con elevadas concentraciones de histamina), los signos y síntomas como urticarias y picor no ocurren en este tipo de angioedemas hereditarios. La Doctora Caballero aclaró que los signos y síntomas del angioedema hereditario no responden a los tratamientos habituales para el angioedema de origen histaminérgico. Y, por tanto, el angioedema hereditario por déficit del inhibidor de la C1 esterasa no debe tratarse con esteroides, ni adrenalina, ni antihistamínicos, ya que no se obtiene respuesta terapéutica con estos fármacos. Tratamientos En cuanto a los tratamientos para abordar estos angioedemas, la Doctora Caballero destacó que, actualmente, existen varias opciones terapéuticas. Por un lado, se encuentran los tratamientos profilácticos -para prevenir estos ataques de angioedema- y, por otro lado, las terapias para abordar los ataques agudos. Según explicó esta especialista, los clínicos deben apostar por ambas fórmulas combinadas para tratar esta patología. “Entre la terapia preventiva contamos con los andrógenos atenuados, los antifibrinolíticos y también con la administración de C1 Inhibidor plasmático humano”, comentó Caballero. Y, también, añadió “contamos con un concentrado de C1 inhibidor, y con el Acetato de Icatibant. Además, a finales de 2010, fue aprobado por la EMA un medicamento C1 inhibidor recombinante -pendiente de su aprobación en España-. Y, ya han sido aprobados por la FDA y están siendo evaluados por la EMA, un inhibidor de la calicreína y, otro inhibidor plasmático de la C1 esterasa”, señaló la Doctora Caballero.